Crónicas de la impotencia

En este País, puedo aceptar que mi opinión resulte innecesaria para la sociedad a la que pertenezco, en idéntica medida a que desde la misma se me acepte o respete que, este entorno social, me ha decepcionado y desmotivado. Mi día a día, transcurre entre el asombro, el pasotismo y el ahí se pudran!, porque nuestros gobiernos y legisladores, me han hecho perder toda fe en esta sociedad:

• La configuración de Estado de las Autonomías ha obtenido nota en el momento en que se ha puesto a prueba con la pandemia: cada Autonomía legislando por su lado, judicializando todas las situaciones, medidas desiguales por Autonomía para idéntico problema…. Para que seguir: Todo un ejemplo que debe servir de estudio para nuestras Universidades y politólogos.

• Unos dirigentes de una Autonomía se rebelan, fuera del marco legal establecido en la Constitución, contra el Estado. Responsables de malversación de fondos, destrozan bienes, lesionan personas, reciben unas suaves condenas .., apenas las cumplen .., son indultados, y para la responsabilidad económica que cabe exigirles, la avalan con el gobierno del que ellos forman parte. ¿Alguien da más?

• Observo en los medios de comunicación la tipificación a personas o partidos, como progresista, conservador, fascista ( siempre agresor), extrema izquierda (siempre pacífica, moderada, social, medioambiental… beatífica)…. . Por supuesto, son los agresores (fascistas) los que reciben los huevos, piedras, ladrillos, insultos …, de los beatíficos (izquierdistas) anteriormente mencionados, y que probablemente justifiquen sus actuaciones justificando que son medidas preventivas ante lo que podría venir si no se les destruye (a los fascistas susceptible o presuntos agresores futuros). Y los medios de comunicación sin señalar o especificar quienes agreden y quienes son agredidos. En este punto me viene a la memoria una frase leída recientemente: “ Antes de creerte lo que pone la Prensa, entérate de quien paga la tinta”.

• Nuestros delincuentes, agresores, incluso homicidas, reciben un exquisito tratamiento en nuestra legislación, en quienes la aplican y por parte del entorno institucional: Todos los días leo o veo crueles conductas y (aunque detengan a alguno de sus protagonistas) sólo me pregunto si han permanecido detenidos (a cama, mesa y mantel), más de 24 horas…. ¿para qué detenerlos? ¿para qué tanto papeleo?

• En el tema de ciertas agresiones, como las de okupas lesionando y amenazando a propietarios (incluso ancianos), homicidios, asesinatos sociales o terroristas, agresiones varias (incluidas las de matiz político), robos en cadena por ciudadanos nativos y de otros orígenes…, no entiendo la pasividad de los afectados esperando una justicia que nunca llegará. No puedo afirmar cómo reaccionaría si un terrorista, o un delincuente, fría y gratuitamente, hubiera ejercido violencia contra mis padres, hermanos, familia…, con resultados de muerte o lesiones permanentes. No sé cómo hubiera reaccionado pero, conociendo al causante, creo que mientras yo tuviera posibilidades físicas o económicas, no creo que ese malnacido sobreviviera sin temor:  No espero nada de nuestros legisladores.

• No comparto las iniciativas de proteger económicamente a amplias capas sociales, sin exigir a sus integrantes o receptores, una contribución personal física o real a esa sociedad que le protege en proporción a la ayuda (económica, sanitaria, vivienda..) que recibe; e inmediata supresión de ayudas (o exigencia de la responsabilidad por daños) en caso de delinquir.

• Alucino al conocer o visualizar a portavoces de ONGs ¿subvencionadas con nuestros impuestos?, defender la presencia de menores lejos de sus progenitores (y País), la de personas que asaltan nuestras fronteras a la brava, y siempre protegiendo y exigiendo derechos para los mismos, en un País que acumula una deuda de 1,4 billones de euros, olvidándose de la penosa casuística de nuestros autónomos, vecinos y residentes. ¿Actuarían esas entidades de la misma forma si (de las generosas subvenciones que periódicamente se les asigna), se las retuviera el coste de mantenimiento de estos visitantes irregulares? (Dejo al margen –excluyo de la retención de los fondos anteriores- el coste de los acogidos por la vía de asilo normalizada).

• Si cuidamos la cuestión de género hágase siempre pues yo –ahora– me siento discriminado: Observo en el lenguaje de ministras y otros innovadores gramaticales, o de ciertos medios de comunicación, de sus comunicadores, que, cuando utilizan ciertos nombres/adjetivos denigrantes (en mayor o menor medida), sólo lo hacen en un género: “…son unos vecinos guarros…. Los agresores de xxl….. los violadores deberías ser castigados… “ Si para ellos la cuestión de género es esencial creo que, en el contexto actual, deberían comenzar a utilizarlo correctamente (s/ministra Montero). Al hacerlo las frases se embellecerían a mayor satisfacción de estos progresistas bucales: “son vecinos guarros, vecinas guarras, vecines guarres….. los agresores/las agresoras/les agresores…. Los violadores/las violadoras/les violadores…” y así sucesivamente : Quienes dicten y quieran aplicar la nueva gramática de la ministra, que lo hagan,  pero sin discriminar según conceptos.

• Reflexionar sobre la Covid, su gestión, sus consecuencias, requieren de un espacio que no dispongo, pero lo haré. Quizás recordar que todo lo que desde enero 2020 he escrito, se ha cumplido. Y siento que haya sido así.

Esta web utiliza cookies.    Ver Política de cookies
Privacidad