Debería tener coste electoral

Me niego a entrar en estado de sumisión ante el poder que gobierna este País: Resulta muy difícil tragar el conjunto de situaciones, decisiones e imposiciones que cada día percibo en la vida real y en los medios de comunicación (o asimilados).

Vivo en un País cuyo Gobierno me ha mentido de forma inmisericorde. Que gasta lo que no tiene. Que nos endeuda para décadas. Que aumenta o mantiene -en alguna medida- su base de votantes a través de colectivos subsidiados. Que incrementa los costes de la Administración (en cuantía, en contrataciones, en altos cargos…); pero siendo importante cualquiera de estas situaciones, hay una que me indigna especialmente: periódicamente recibo videos y textos de lo que decían los Sres. Sánchez e Iglesias, de lo que afirmaban, prometían, opinaban antes de las elecciones. Y comparar esas promesas y opiniones con sus posteriores actuaciones constituye, como mínimo, una auténtica burla que, como ciudadano, no merezco.

A raíz de esto ofrezco una sugerencia: todos sabemos que, antes o después, habrá debates electorales… y cuando eso suceda creo que hasta un participante mudo saldría ganador si, en lugar de polemizar, su discurso fuera una exhibición de las 50 mejores (?) intervenciones de estos dos protagonistas para remover sus entrañas (o la de sus votantes), si es que les queda alguna. Ver en un  debate lo que dijeron, escribieron… y analizar la expresión de sus rostros sería aleccionador… impagable.

Cualquiera se puede confundir involuntariamente pero, lo que han hecho estos dos (si analizamos los antecedentes en sus vídeos/discursos), no es confusión, es otra cosa: qué pena que todo les salga gratis por una oposición sin ideas, previsible, con parecidos antecedentes; y en medio, el pueblo, o lo que quede del mismo.

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