Descerebrados

Asisto con estupefacción al comportamiento de un gran número de personas que celebran fiestas sin ningún tipo de protección ni distancias sociales…, que se enorgullecen de su acción, y que encima son protegidos por periódicos y medios audiovisuales ocultando o difuminando la cara de sus protagonistas… ¡Qué exquisitez

Observo en estos mismo acontecimientos que, en reuniones de 50, 80 o más personas, al final aparece uno o dos detenidos (y sólo a veces), y 10 ó 15 multas, por poner un ejemplo… ¡Qué benevolencia en el trato!

Y mientras, decenas de miles de empresas se ven obligadas a limitar su actividad por culpa de las actuaciones de estos descerebrados y la ineptitud de las instituciones para controlarlos.

Y la sociedad lo tolera: véanse las encuestas de voto.

Esta web utiliza cookies.    Ver Política de cookies
Privacidad