Me rebelo ante estos políticos

Reconozco que me ha costado encontrar titular para las siguientes reflexiones pero pongo el más suave que se me ha ocurrido.

1️⃣ ZAPATERO Y LOS HOMBRES DE BIEN.

Estaba cenando pacíficamente y aparece este contador de nubes para reprocharme mi forma de pensar:  “No es hombre de bien, quien no esté a favor del indulto” (a los delincuentes y sediciosos y violentos y agresivos catalanes actualmente en prisión).

Escuchar esto, y acordarme de la madre culpable de que este ser impío habite en este País, fue todo uno. Ignoro el grado de culpabilidad familiar que existe en haber engendrado, alimentado y ¿cultivado? a este individuo, pero lo desprecio con la misma legitimidad con la que él me califica como que no soy hombre de bien, por entender que un indulto no se debe aplicar a quien no se ha arrepentido… a quien amenaza que volverá actuar al margen de la ley…. a quien no he respondido económicamente de todo el daño causado…; y porque, en estas circunstancias, no esté a favor del indulto, no acepto que este malvado y anodino ser, me excluya de los hombres de bien.

 2️⃣ LOS ASEOS (PÚBLICOS) QUE NOS VIENEN.

Mi tarde transcurría pacíficamente: conectado a mis AirPods, disfrutaba de un paseo en una tarde primaveral, con excelente temperatura y en un entorno donde el verde predominaba -lo señalo para intentar hacer partícipe al lector, del beatífico estado de ánimo que me invadía-… hasta que empecé a escuchar una entrevista (a una política) que me hizo bajar de las nubes y poner los pies en esta bendita tierra.

Por no extenderme señalaré que el tema tratado era el de impulsar una nueva ley para que -sin trabas- cada ser humano elija libremente el sexo con el que quiere que los demás le reconozcan (masculino, femenino, binario,  otros….). En síntesis, cada uno será lo que quiera, nada importa su anatomía  anterior…( ¿a qué me recuerda esto..?). Desde la óptica de la libertad individual, parece simple o sencillo, pero…:

• De entrada, cada autonomía quiere legislar su propia normativa. Más que nada porque ¿qué sería de los políticos y autonomías si no emplearan su tiempo, en complicar las cosas sencillas?

• Además, el Gobierno (central) quiere su propia legislación; el problema es que una parte del Gobierno quiere una cosa y la otra parte otra diferente… ¡Qué sería de nosotros sin estos irremplazables seres!

• Y entre dimes y diretes, nuestros sesudos políticos se enfrentan en eternos debates; mientras, el País se hunde, por babor, estribor, proa y popa.

Siendo relevante lo anterior, yo enfoco mi reflexión al lado más práctico:

• Entiendo lo que estos dirigentes debaten:  Yo, Ángel, hombre de pelo en pecho y barba poblada, decido mañana que me considero mujer (hasta ahora había sido varón). Cambio mi identidad y, con la nueva (mujer o femenino o hembra o como se quiera denominar), acudo a los aseos públicos de un Café Bar ¿a qué puerta me dirijo? entiendo que al de mujeres: me imagino los gritos de las usuarias… hasta las probables agresiones.  En principio, la cuestión no pinta bien.

• A la inversa, María (hasta ahora mujer) se ha declarado varón y acudiría a los aseos de hombres (probablemente entre el jolgorio y la excitación…; aunque con el miembro en funcionamiento, y el susto del momento, podría pasar de todo, incluido que alguien saliera salpicado).

• Evidentemente, los políticos no se conformarán creando un sólo problema, jamás se conformarán con tan poco: ¡Habrá que complicar la situación!  Si no me confundo, impondrían la creación de unos 400.000 nuevos aseos (sólo en Hostelería), para ex varones con pelo en pecho y barba, ahora mujeres por elección; y otros 400.000 para lo inverso; aún así nos quedaría por resolver la situación de los binarios (¿otros 400.000?)… no quiero seguir con más opciones.   Y esto debe ser así porque, crear la opción, sin defender sus derechos, carecería de sentido.

Atención, esto acaba de empezar. Quienes puedan, que vayan invirtiendo en fabricantes de sanitarios (como negocio de futuro); y quienes sean titulares de una actividad hostelera en inmueble pequeño, que encaucen su futuro hacia alguna de las opciones que generosamente ofrezco: sustituir cocina por un nuevo aseo, reducir espacio en la barra, suprimir el almacén…; todo sea por dar satisfacción a los nuevos colectivos que nuestros inigualables políticos van a alumbrar … y nunca mejor utilizada esta expresión.

Seguí paseando sin dejar de pensar que a estos ilustres (ilustros e ilustras), los elegimos y pagamos por estas iniciativas; y  tras estas amargas reflexiones, me sobrepuse: ¡A quien Dios se los dé, que (quien sea), los bendiga!. Es que hay días que no se gana ni para sustos… o simplemente para realizar en paz un paseo. ¡Malditos AirPods!

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