Pongamos que hablo de Madrid

Hay momentos en que me pregunto qué hago exponiendo mis opiniones en un lugar como éste y, hoy por hoy, no tengo respuesta. Quiero pensar que es una forma de disminuir mi presión emocional ante hechos que acepta la sociedad en la que convivo con aparente normalidad. No sé en qué momento me replegaré y retornaré a mi palacio de invierno, pero -hasta que llegue- me sigo desahogando.

Discursos, mensajes y justificaciones humillantes

Los portavoces institucionales de todo tipo (y especialmente presidente y ministros/as/es del Gobierno), se comunican con los administrados como si -todos- fuéramos deficientes mentales, con perdón de los mismos. Me indigna la demagogia, la soberbia, la displicencia…; me indignan muchas manifestaciones, pero -especialmente- las mentiras. Reflejar todas las intervenciones con falsos mensajes, requiere mucho más espacio del que dispongo; en todo caso, lo manifestado en el antes, durante y después de las elecciones madrileñas, constituye suficiente ejemplo de lo que señalo. Ya no me extraña que sus protagonistas actúen de esta forma…. Lo que me parece inaudito es que sus conductas las respaldan o aceptan millones de personas.

a) Tabernarios y berberechos.  Me imagino que (cualquier lector de este Blog) seguro que conocerá las justificaciones que han dado los perdedores (en las recientes elecciones autonómicas de Madrid), al castigo social que han recibido. En concreto, destaco a dos protagonistas (hay bastantes más):

 El inefable Juan C. Monedero tachando de “gilipollas” ( y descerebrados), a quienes ganando 900 euros han votado al centro-derecha.

 Y qué decir de Carmen Calvo, la de “el dinero público no es de nadie” … “el español está lleno de anglicanismos”.. “deseo que la Unesco legisle para todos los planetas”    ….

Bien, pues esta intelectual, vicepresidenta primera del Gobierno,  una socialista de pura cepa, justifica su derrota en Madrid argumentando que su grupo no puede rebajarse a competir con los defensores de los tabernarios y consumidores de berberechos.  ¡Jo, qué análisis tan profundo!  Aunque no lo comparto, no lo voy a desmerecer pues no la considero responsable, es como es: La responsabilidad es de quienes les votan. Por mi parte seguiré acudiendo a las tabernas y a los berberechos como única solución para soportar con dignidad políticos como los que (des)gobiernan este País.

b) Subidas de Impuestos: Primero votad que luego os lo explico.  Las Azúcar Moreno (Calvo&Montero) de este gobierno, con frecuencia e inigualable gracejo, nos dan momentos de gozo y regocijo; pero en esta ocasión el momento cumbre nos lo proporciona la ministra Calviño, al valorar la implícita y explícita subida de impuestos contenidas en el informe que han presentado a Bruselas para hacernos acreedores de recibir la financiación prometida. Menos mal que, para evitarnos un susto, nos aclara que los incrementos de impuestos sólo son para los ricos o que simplemente se trata de cumplir un trámite sin posterior validez (¿qué pensará Europa?). Veamos quiénes son ricos (analizando alguna de las subidas de impuestos propuestas):

• Peajes en carreteras (que ahora son gratuitas).

• Subidas de impuestos al diésel.

• Subidas en el Impuesto de Matriculación.

• Desaparición en el IRPF de la tributación conjunta.

• Impuestos a los envases plásticos e incremento en el depósito de residuos en vertederos.

Si alguien piensa que cualquiera de estos impuestos no va a afectar a su bolsillo estará haciendo un análisis erróneo o superficial: El incremento de costes en el transporte y en la gestión de residuos, lo soportaremos los consumidores (eso sí, solo los ricos ¿? según el Gobierno).

A lo anterior añádase el incremento de costes en las cotizaciones sociales, y nos estaremos acercando al entorno que nos espera. Y cuando perciban que con esto no será suficiente tendrán que actuar sobre el Iva (que, como todo el mundo sabe, sólo afecta al consumidor rico¿?). ¿Disminución de gastos en ministerios, comunidades autónomas, ayuntamientos, chiringuitos, en políticos, en la administración? ¡Vamos! ¡Hasta ahí podíamos pedir!

Las ministras del lenguaje florido -y su presidente- tuvieron a bien esperar a comunicar el programa de incremento de impuestos, al día siguiente de las elecciones madrileñas, para no poner en peligro sus aspiraciones electorales:  Poco les ha pasado para lo que se merecen!

c) Iglesias: Nuevo rico.  Desconozco el número de políticos honestos, pero listos hay muy pocos; ahora bien, tontos ninguno. El Sr Iglesias, tras adquirir el nivel de riqueza necesario, abandona la política, justo unos dos días después de afirmar (en su cadena televisiva actual), que el estaría “donde le pongan los votantes”. Pues los votantes le pusieron en una sillita del gallinero de la Asamblea y su trasero no estaba preparado para tan bajos menesteres. Creo que esto es lo que opinará la mayoría de los ciudadanos, pero me excluyo: Estoy convencido de que se ha hecho rico, que su chalet no costó lo que afirma, que ahora se agarrará a algo que ya tenía amarrado y que (como Bárcenas) será tan buen inversor que dentro de unos años –al aflorar su fortuna– tendrá justificación para la misma.  El tipo llegó, cautivó, se enriqueció y a vivir que son dos días.   Y lo votan: a él, su esposa, y a quien se interponga.  ¡Vaya tropa!

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