Empresa a 1 euro

Hay días que no gano para sustos:

Las empresas se podrán crear con un solo euro y en 10 días”

Este titular lo extraigo de las declaraciones de una ministra (Nadia Calviño) que pasa por ser una de las pocas mentes aprovechables de la banda de Pinotxo, Koletas y Teleñekos:  No seré yo quien me oponga a facilitar la creación de empresas, pero ¿es ésta la forma o el procedimiento?

En las sesiones de formación para emprendedores que frecuentemente he impartido, casi siempre introducía este tema con una reflexión: “Quizás usted está aquí porque con frecuencia ha escuchado decir a portavoces políticos o institucionales-hágase empresario en 24 horas- …, pero, ¡ojo!, no olvide recordar que  se les olvida (o no quieren) decir – y laméntelo el resto de su vida”.

Que la Sra Calviño, cuyos méritos reconozco, desde su Ministerio de Economía, en esta época y circunstancias, piense que la solución a nuestros problemas pasa por destacar o desarrollar la opción de crear SRL con un euro de capital, me conmueve.  No sé a qué o hacia dónde, pero me conmueve:

  • Antes el slogan era “hágase empresario en 24 horas y con 3000 euros”
  • Ahora intentan convertirnos en pisoteados autónomos en 10 días y por un euro.
  • No perdamos la esperanza: dentro de este período electoral vendrán a pedirnos que nos convirtamos en empresarios y que el euro nos lo ponen ellos.

¡Cómo aprenden!  Estos, como los aldeanos “listos, muy pocos, pero tontos, ninguno”.  Si te conviertes en autónomo empiezas por cotizar, disminuyes la lista del paro (no dejan que te apuntes o no te cuentan como parado), quedas excluido de ayudas y de parte de la protección social, embelleces las estadísticas oficiales…. Y todo por un euro!

En mi ingenuidad pensaba que lo importante para crear una empresa, además de la idea del negocio, lo importante era conocer mínimamente la dependencia fiscal (la parte del esfuerzo que se lleva el Gobierno), los costes laborales del autónomo y sus asalariados, nociones básicas mercantiles e institucionales, el riesgo sobre el patrimonio familiar, un Plan económico, los insultos y menosprecio que conlleva ser titular de un negocio (presunto defraudador… presunto explotador); en fin, que estaba confundido:  “Conviértase en empresario por un euro”.  Calviño le espera y el chalet de Galapagar le necesita.

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