Fiscal: la culpa no siempre es de Madrid

Injusticia-desequilibirio

El BOB 10/2020 referencia la aprobación -con los votos del PNV y PSE- de una normativa fiscal que me llama la atención: los medios de comunicación se hacen eco de la misma pero, en mi opinión, de una forma tan aséptica que no me resisto a criticar.

Se trata de que, el Decreto Foral aprobado, establece que estarán sometidos a tributación las cantidades percibidas por Cese (de miles de trabajadores autónomos); por el contrario, las cantidades percibidas por Ingreso Mínimo Vital estarán exentos de contribuir a las arcas forales.

Siempre he defendido que «el autónomo es la clase social más desfavorecida del estado», y una vez más así se constata: me parece inaceptable, ofensivo, que autónomos que han cotizado y a los que se les obliga a cerrar su actividad, perciban (por lo general) de 600 a 900 € durante un período concreto…, y tengan que tributar por esas cuantías, y que al mismo tiempo -en el mismo Boletín oficial- los partidos mencionados aprueben que los que perciben la RGI (entre 800 y 1.100 €), estén exentos a los efectos del IRPF.

Probablemente haya una explicación y, desde luego, me gustaría conocerla; mientras tanto, sólo me queda el pensamiento de qué injusta es la sociedad en que nos ha tocado sobrevivir.

Esta web utiliza cookies.    Ver Política de cookies
Privacidad