Post Covid (III): Ni olvido, ni perdón

Reconozco estar algo asustado. Al principio, (hacia la mitad) de la pandemia,  pensaba que, en un futuro electoral, quizás habría margen para reorientar la economía respecto a donde nos estaba llevando la coalición de partidos gobernantes: La responsabilidad última debe recaer no sólo en quien gobierna; también en los grupos que apoyan al poder ejecutivo. Una reciente lectura de un comentario realizado por Ángela Merkel me ha hecho replantearme esa creencia.

La Presidenta alemana declaró: “Los presidentes no heredan problemas pues  se supone que los conocen de antemano, y por eso se hace elegir, para gobernar con el propósito de corregir esos problemas:  culpar a los predecesores es una salida fácil y mediocre”.  Al leer este pensamiento no pude dejar de  reflexionar sobre su contenido, y esto es lo que me vino a la mente:

*Parto de unas premisa: El íntimo convencimiento de que vivo en un país en quiebra, con unas directrices políticas/económicas que nos hunden cada vez más. El Poder Ejecutivo y los partidos que le apoyan y sustentan, nos está situando en una posición cuya reversión no acierto a vislumbrar. Soy incapaz de valorar en qué punto se romperá la convivencia y el motivo: deuda, déficit, subvenciones y paro constituyen cuatro factores cuya evolución sustenta mi pesimista visión.  Voy a guardar estas reflexiones del 2020 para valorar su evolución en 2025 (siempre que el tiempo y los disgustos me respeten).

*En este contexto (si yo fuera dirigente político de algún partido de la oposición) me preguntaría: ¿Merece la pena asumir responsabilidades para dirigir el País que voy a heredar?.  Ni cobrando. Sinceramente.   También pienso en que dejar que se mantengan estas conductas económicas, puede conducirnos a un abismo mayor. ¿Mayor? Pues sí (aplicando la Ley de Murphy).  Y, cuando me hundo del todo pienso en Europa :¿Llegarán a tiempo de salvarnos?. No tengo respuesta pues no la conozco lo suficiente, y lo que sé, me sume en un mar de dudas; pero como señalaba Aristóteles “la esperanza es el sueño del hombre despierto”… y éste es mi único consuelo.

*Bueno, tengo un consuelo más: Que esta crisis le ha pillado gobernando a la izquierdacomunistasocialistraextremistaseparatistanacionalistaanarquista…; no quiero pensar que todo lo que nos está sucediendo hubiera ocurrido con un gobierno de liberalescentroderechaextremaderecha!:   Calles incendiadas sería el pan nuestro de cada día.  Así pues, agradecido al destino.

Y en este mar de dudas me debato día a día… sin consuelo… Con limitada esperanza.  Por lo expuesto ni siquiera aspiro al cambio de gobierno pero ello no me evita pensar  en los causantes de la pésima gestión de la crisis, en quien los apoya, en los que en las encuestas les siguen apoyando…; y en que, en  esta ocasión, me gustaría confundirme en mis predicciones: Si fueran tal como auguro, ni olvido ni perdón.

Esta web utiliza cookies.    Ver Política de cookies
Privacidad