Sangro, luego existo

El día a día me sitúa ante noticias INintolerables, inaceptables, increíbles, inauditas, incomprensibles…. Llega un momento en que pienso que no me merezco el País manso y sumiso en el que vivo…. Aunque, en mis peores momentos, y quizás los más lúcidos, llego a pensar que probablemente sea a la inversa: Que este País no me merezca como ciudadano.  Y, en ese debate interno, voy soportando el día a día.

a) INFLACCIÓN.- Parece que vamos camino del 3%: no descarto que, ingeniería financiera de última hora, reduzca este porcentaje.  De no suceder así, mi pensamiento se dirige al sobrecoste en la Pensiones, a la dificultad añadida en las negociaciones laborales, a la pérdida del poder adquisitivo…; en fin, que vivo en un suspiro.

b) CRECIMIENTO DEL PIB.- Escucho los mensajes del Gobierno: Somos los mejores… nuestro crecimiento será de récord en Europa… nos salimos! Y al tiempo en que tales mensajes se suceden, avanzan crecimiento del PIB  con % dispares. La verdad que –en el punto en que me encuentro- me es indiferente que sea el 5,8… o el 6,3…. o el 6%…. o el que los voceros del Gobierno tengan a bien difundir; mientras y al mismo tiempo, siguen ocultando que venimos de una caída previa del 11%:  el dato del crecimiento es y será inservible y tendencioso, mientras no se vinculen ambos datos.

a+b) SUMA DE FACTORES.- Si valoramos conjuntamente los dos datos anteriores la situación empeora:  Todo parece presagiar que el 50% del posible crecimiento del PIB quedará anulado por la inflación. Entonces ¿a qué/de qué/por qué tanta euforia? 

EMPLEO.- Lo confieso: cuando el Gobierno diserta sobre este tema pongo espalda en pared. Finalizado septiembre (hacia el 15 de octubre), realizaré una exposición/valoración objetiva (con datos del propio INSS).  Sólo puedo decir que están mintiendo, y que antes o después tendremos un baño de realidad: el Comercio y la Hostelería están lejos de recuperarse. Todo crecimiento de empleo, que se produzca en las ramas laborales dependientes de lo público, hay que analizarlo con cautela: Lo pagamos a escote desde la empresa privada.

Tras estas reflexiones respecto a un entorno macroeconómico y social, me acerco a situaciones más cercanas:

• Nuestros políticos (parlamentarios) han impedido la defensa del patrimonio inmobiliario privado (ocupas). Y no veo que se pongan rojos.

• Las conductas incívicas y botellones en la vía pública les ha explotado en la cara: Esto ya se anticipó -y muy reiterada y pormenorizadamente- en 1982. Pobrecitos! No han tenido tiempo de reconducirlo. Y no veo que se pongan rojos.

• Respecto al punto anterior, políticos y policías manifiestan que se sienten incapaces de resolverlo: Quizás podrían dimitir y dejar paso a otros. Claro que el empleo fijo y el pesebre generoso condiciona mucho. Y no se ponen rojos.

• Hay violencia reincidente. ¿Cómo se defiende el ciudadano? : Brindando puertas, persianas, cristales… Instalando alarmas, cámaras…. Costes de aseguramiento…. Vigilancia privada….¿Y los Parlamentos y quienes de ellos comen? : “No hay que legislar en caliente” (ideario que mantienen desde hace 40 años). ¡Qué tiernos! Y no se ponen rojos.

• ¿Y de los otros delitos (robos callejeros, tirón de bolsos, arranque de joyas generalmente a mayores indefensos ….)? Para los casos en que detectas al delincuente siempre tienen un consejo a mano: relájate y goza. ¿Y si no detectas al delincuente que te roba móviles, cartera, bienes, …? Ahuuuuu! Y no se ponen rojos.

No quiero ser más exhaustivo, de echo me fatiga. Pero antes de finalizar una referencia a algo más cercano: BILBAO.

• Vaya por delante mi sentimiento y orgullo de pertenencia a esta Villa: quizás, si no fuera así, no escribiría esto. Sigo escuchando mensajes de optimismo no coincidentes con la realidad que percibo: Hay zonas, hay calles, (y no me refiero a extrarradios), en que la imagen es desoladora:  Carteles de Vendo, Alquilo, Traspaso, Liquidación por Cierre…; y en los establecimientos abiertos, el escaparatismo, la imagen … es sencillamente desoladora.  Creo que nuestro Comercio (y algunas actividades hosteleras), no están a la altura de las exigencias de un entorno competitivo…. Y desde luego no resiste comparaciones con otros cascos antiguos o zonas comerciales de múltiples ciudades. Puede que sea cansancio, desilusión, abandono …. da igualNo estamos nada bien y estamos escondiendo la situación o, lo que es peor, culpabilizando a terceros de lo que nos sucede.

• Una ciudad en la que los sábados en verano, y todos los domingos y festivos, cierran sus comercios más representativos y su arteria más comercial, pueden gastar mucho en promoción turística, pero… Gobierno, Sindicatos y Empresarios tienen de echo un pacto de no agresión, que destroza la mayoría de estas inversiones promocionales;  y así nos va.

• Por cierto, en la arteria más principal de Bilbao, el otro día fue de récord: en una sola manzana, la de El Corte Inglés, había 6 demandadores diferentes de ayudas: 4 en el suelo y 2 de pie; además, si les esquivabas, te metías en otro territorio en el que imperaban 2 peticionarios diferentes de esas ONGs de: “Hola! majo, ¿tienes un minuto?… ¿conoces a …? Gracias, Buenos días. (Son tan pesados como educados) Al otro lado de la acera, un mimo y otros dos peticionarios, en la dos manzanas siguientes (uno tumbado sobre cartones preparados para el descanso nocturno).   Turismo de alto standing.

Y finalizo con una referencia a un recurso turístico que ayudaría a dinamizar la ciudad:  El AVE.

 La comunicación geográfica del Territorio no es importante, es lo siguiente. Y aquí tenemos a unos grupos  políticos que poyan al gobierno en Madrid y que se muestran incapaces de exigir la llegada del AVE (aunque ciertamente en su activo hay que anotar en su haber: han conseguido el traspaso de prisiones). Vuelvo al AVE: recuérdese que a Sevilla llegó en 1992, sólo hace 30 años. Y luego a Barcelona, Málaga, Valencia…, ¿Y aquí? Ni está ni se le espera; o, cuando alguien dice que se le espera, se empieza a situar su llegada a Arrigorriaga, o si se tercia en Castro Urdiales. Reconozco que en este tema (y en cómo se ha gestionado aquí la pandemia), se me ha caído la venda de los ojos.

En todo caso, todos tranquilos: por lo menos no somos tierra de volcanes, aunque cambio un volcán por todos los representantes políticos.

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