Un entorno lleno de incógnitas

Algunos conocidos me solicitan una valoración sobre la situación actual, el futuro cercano y las opciones de emprender con ciertas posibilidades de éxito, y lo cierto es que no sé qué responder; como mucho me arriesgo a ofrecer alguna visión general y personal, consciente de que pueden existir tantas como ciudadanos.

 El escenario ha cambiado:

• Hoy en día crear un negocio exclusivamente familiar (sin asalariados), empieza a ser una excepción. Cualquier actividad hostelera requiere de la colaboración de más de una persona; y cada uno que aporta su esfuerzo merece o exige una retribución mínima: cualquier negocio, por muy familiar que sea -cónyuges- ( y aun siendo propietarios), debe facturar más de 100.000 €/año; y aun con estos ingresos resultaría casi imposible afrontar la renovación de instalaciones.

• Si la explotación empresarial, va a requerir de asalariados el proyecto se complica: Teniendo en cuenta los dos días de descanso semanales, los 14 festivos, los 30 días vacaciones anuales, sus ausencias por bajas laborales y derechos varios, el año laboral del asalariado no alcanza los 225 días. La empresa debe prever que, si es necesario ayuda laboral exterior, con un asalariado no será suficiente: deberá contratar a alguien más para cubrir las ausencias …; pero, si se necesitan dos trabajadores presenciales -según horario de actividad- serán necesarios 4 o más asalariados; y así sucesivamente. Quiero resaltar que las relaciones laborales son cada vez más exigentes, y que los derechos de los asalariados (por negociación, imposición o legislación) jamás van a disminuir. Las empresas con asalariados se van a enfrentar a importantes retos, aun contemplando el ajuste de los horarios de actividad. 

EMPRENDER (CON OPCIONES DE ÉXITO).

Son múltiples los factores que pueden influir en este objetivo. Sólo me referiré a alguno de ellos que creo que resultan esenciales (en un proyecto hostelero):

• La idea del negocio.

No cabe desconocer que “la idea” resulta esencial para el éxito de emprender:  El producto o especialidad, el mercado al que se ofrece, la zona geográfica actual (y futura), la inversión a realizar, su financiación y, por supuesto, la cuantía mínima de Ventas o Ingresos en función al nº de trabajadores (incluidos los autónomos), que el proyecto empresarial va a necesitar.

• Ingresos (razonables) previstos (al margen necesario).

Son dos cuestiones vinculadas:  Se necesita trabajar con objetivos con un mínimo de Ventas que cubran:

– Los Costes vinculados a la Retribución salarial y del Autónomo

– Los Costes de Materias Primas consumidas para esas Ventas

– Los Costes de Explotación (en los que los de Energía son fundamentales)

– (Alquileres si los hubiera, o la Dotación para Amortizaciones si el negocio fuera en propiedad)

Pero alcanzado el Umbral de Rentabilidad habría que marcar los objetivos de Beneficios. Atención: De la cifra estimada de Rendimientos económicos (incluida la asignación al/los Autónomo/s), será necesario prever las apetencias de nuestro socio mayoritario e improductivo: Hacienda; y nunca piense que se va a conformar con un pequeño porcentaje: del 25 al 45 % según cuantía de Rendimientos. Ej.: Si aspira a obtener una retribución líquida de 48.000 €, debería prever unos Rendimientos Antes de Impuestos de unos 70.000 €

• Iniciativas de Marketing.

En este apartado podría incluirse desde la elección de la denominación comercial, la imagen y envases a utilizar, hasta la utilización de Redes Sociales & Web en la explotación del negocio, especialmente si se trata de servicios especiales o diferenciados.

• Otros: Cualificación, Calidad y Renovación.

Se trata de cuestiones vinculadas: Es incalculable el daño empresarial que puede causar un empleado deficiente, no preparado, indiscreto, con falta de pulcritud, incluso insatisfecho. Cuando se dan estas circunstancias, es difícil obtener niveles de Calidad relevantes; y, a partir de aquí, renovación/actualización permanente de la oferta y un adecuado mantenimiento del local y sus instalaciones.

• Gestión.

Imprescindible. En la vigilancia de los costes energéticos, en las materias primas, en la optimización de la tributación, en la vigilancia de las normativas existentes, en el contacto con clientes y asalariados; en definitiva, Gestión.

Quizás todo lo expuesto sólo sea teoría, pero no acierto a exponerlo de otra forma. Quizás he omitido un requisito que he dado por sobre entendido: La Actitud. Si algo distingue al Sector Hostelero es el sacrificio que requiere; por ello, emprender una actividad hostelera sin asumir el esfuerzo que requiere, puede generar un fracaso empresarial.

PRESENTE & FUTURO.

Respecto al “presente”, ¿qué puedo decir que el lector no sepa? Parece que empieza una recuperación que quizás -salvo imprevistos que soy incapaz de enumerar- dure hasta mediados del 2024. Pero las cosas no volverán a ser igual:  Las nuevas modalidades de alimentación, el teletrabajo, la situación general de la economía y la debilidad empresarial de quienes han logrado sobrevivir a base de créditos financieros, son condicionantes que van a afectar a los empresarios existentes; y, a partir de aquí, creo que, cuestiones como las que he detallado en el primer apartado (EMPRENDER),  pueden servir como puntos de reflexión. Y mis disculpas si lo expuesto no resulta suficiente: después de estas generalidades habría que bajar al detalle en función a cada actividad o proyecto, y el espacio no da más de sí.

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